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Buddha Thimphu, Bhutan

Últimamente y a raíz de la crisis, hemos visto muchos publicados libros de autoayuda y coachs que intentan enseñar a la gente a pensar en positivo para salir de sus problemas. Aunque esto, a priori, puede causar rechazo, pero hemos querido aportar nuestro granito de arena con estos 10 sencillos consejos que hemos visto en una web sobre budismo y que nos ayudarán mucho en la vida.

“Mira siempre el lado positivo, el potencial y haz un esfuerzo” ~Dalai Lama

  • Medita o haz yoga

Cuando estás en una clase de yoga o intentas meditar, tienes que dejar de prestar atención a los pensamientos y estar atento a la respiración. El yoga te puede ayudar a dar un descanso a tu mente y a permanecer en el presente en vez de dar saltos hacia adelante en el tiempo y pensar en lo que puede ocurrir, lo cual genera ansiedad y malestar. Hay que volver al presente, que es el único y el más importante momento de nuestras vidas.

  • Sonríe

Puede parecer una tontería, pero si hace tiempo que no sonríes, ponte delante del espejo y fuérzate a hacerlo. De verdad que un simple cambio físico en tu cara cambia tu estado de ánimo, produce efecto en el cerebro y alivia el estrés. Verás cómo tu cuerpo se relaja y te sientes más ligero, ya que utilizas menos músculos para sonreír que para fruncir el ceño. ¡Si puedes llevar la sonrisa a la risa o a a carcajada, muco más estrés liberarás y mucho mejor te sentirás!

  • Rodéate de gente con actitud positiva

Es muy importante estar rodeado de personas constructivas y que te den feedback positivo. Si estás atrapado en una espiral de negatividad, habla con gente que te ayude a poner las cosas en perspectivas y no alimentes tu pensamiento negativo. No obstante, también te recomendamos alejarte de los “happy flowers” (ya sabrás de qué tipo de persona te hablamos) sin fundamento o charlatanes, busca gente inteligente que te diga cómo conseguir salir de esa situación, no sólo que anime.

  • Cambia el tono de tus pensamientos de negativo a positivo

Es importante cambiar el chip del cerebro para que formule las frases en positivo. Por ejemplo, si te cambias de ciudad o de trabajo, en vez de pensar “Vas a pasarlo mal adaptándote a tu nueva vida”, piensa, “Voy a enfrentarme a retos, pero seguro que encuentro soluciones para estar a gusto con ello”. Aunque seguramente sea difícil, podrás con ello y, si dado el punto, no te adaptas o no lo consigues, entonces toma decisiones y cambia de nuevo.

  • No te hagas la víctima. Tú eres responsable de tu vida

Hacerse la víctima y culpar a los demás de tus desgracias es muy cómodo, pero acuérdate de que eres responsables de tus decisiones pasadas. A pesar de que tu vida esté en una situación insoportable, siempre hay un modo de salir de ella. Toma decisiones para que ese cambio se produzca si es necesario.

  • Ayuda a alguien

Quita el foco de atención centrado en ti mismo y haz algo bonito por otra persona. Intenta, por ejemplo, recolectar comida para donarla a un Banco de Alimentos, así conduces a tu mente a otro lugar fuera de tus pensamientos negativos, remordimientos y demás, y te sentirás mejor por ayudar a alguien con problemas más serios que los tuyos.

  • Recuerda que nadie es perfecto y permítete a ti mismo tirar hacia adelante

Es muy fácil obcecarse con tus errores. A menudos te sientes mal por cómo has actuado con tal persona o porque has malgastado el tiempo este fin de semana. La única cosa que puedes hacer cuando has cometido un error es aprender de él  y tirar hacia adelante. Seguro que no vuelves a repetirlo.

  • Canta y/o baila

Cuando cantamos, mostramos nuestros sentimientos y proporciona un alivio al estrés. Ocurre lo mismo cuando actuamos o bailamos, así que no dudes en ir a un karaoke, apuntarte a clases de baile o de teatro. Ya verás cómo empiezas a sentirte mucho mejor y más relajado.

  • Apunta cinco cosas por las que estás agradecido

Ser agradecido ayuda a apreciar lo que tienes. Haz una lista que incluya, por ejemplo, a tus mascotas, a tus hijos, a tu estado de salud (si es bueno), al último viaje que hiciste, a tus clases de danza o a que los análisis de tu madre han salido perfectos. Busca las cosas buena su que hay en tu vida y tenlas siempre presentes

  • Lee frases positivas e inspiradoras

A veces, apuntar frases positivas en post-it y pegarlos en la nevera o en ordenador nos ayuda a recordar que tenemos que mantenernos positivos y proactivos. Huye del tipo de mensajes positivos fáciles o frases inspiracionales que lees en Facebook y céntrate mejor en aforismos, como los que encontramos en el Tao Te Ching

Yo, por ejemplo, tengo el poema “Ítaca”, de Kavafis, escrito en la primera página de mi agenda y cada vez que me cuesta conseguir algo o me siento atascada, lo leo para seguir adelante más sabia y más fuerte.

Esperamos que estos consejos te sean de ayuda y mantengas una actitud positiva y activa en tu vida que te ayude a estar más a gusto y a tener más fuerza y valor.

Foto de Michael Foley – “Buddha perspective, Thimphu, Bhutan”